Introducción
Uno de los problemas más frustrantes a los que nos podemos enfrentar al encender nuestro ordenador es encontrarnos con un mensaje de error que indica que no se encuentra ningun dispositivo de arranque (Boot Device Not Found). Esto suele deberse a que la placa base, y por consecuencia la BIOS, no está reconociendo nuestro disco duro HDD o unidad de estado sólido SSD. En este artículo te guiaremos paso a paso para diagnosticar y solucionar este fallo de hardware de manera definitiva.
Causas Principales por las que la BIOS no Detecta el Disco Duro
Antes de aplicar cualquier solución, es importante entender por qué puede ocurrir este fallo en los componentes de tu ordenador:
- Fallo en las conexiones físicas: Cables SATA dañados, mal conectados o un puerto de alimentación de la fuente en mal estado.
- Configuración incorrecta en la BIOS/UEFI: Modos de controladora SATA mal configurados (por ejemplo, cambiar entre AHCI y RAID por error) o puertos desactivados.
- Problemas de energía: La fuente de poder no suministra suficiente energía a la unidad o hay un cortocircuito leve.
- Avería del componente: Daño físico en el disco duro o en el controlador de la placa base.
Método 1: Verificar y Reemplazar las Conexiones Físicas
El primer paso y el más sencillo consiste en revisar que todo esté conectado correctamente dentro del gabinete del PC.
- Apaga completamente el ordenador, desconecta el cable de corriente de la toma de pared y presiona el botón de encendido durante 10 segundos para descargar la electricidad estática residual.
- Abre el panel lateral del gabinete para acceder a la placa base y a las unidades de almacenamiento.
- Desconecta el cable de datos (SATA o NVMe) y el cable de alimentación del disco duro que no es reconocido.
- Inspecciona visualmente los conectores en busca de polvo o daños. Si es un disco SATA, prueba a cambiar el cable por uno nuevo y conéctalo a un puerto SATA distinto en la placa base.
- Si utilizas un SSD M.2 NVMe, retira el módulo con cuidado, limpia los contactos dorados con una goma de borrar suave (con extrema precaución) y vuelve a insertarlo asegurándote de que quede bien fijado con su tornillo o disipador.
Método 2: Restaurar los Valores de Fábrica y Configurar la BIOS
A veces, una mala configuración en el firmware de la placa base impide que las unidades sean leídas correctamente.
- Enciende el ordenador y presiona repetidamente la tecla correspondiente para entrar a la BIOS (suele ser
Supr,F2,F12oEscsegún el fabricante). - Una vez dentro, busca la opción de cargar los valores predeterminados (suele llamarse
Load Optimized DefaultsoF9). - Dirígete a la pestaña de almacenamiento o configuración de puertos y verifica que el modo SATA esté configurado en
AHCI(evita modos RAID antiguos a menos que tu instalación lo requiera específicamente). - Guarda los cambios y sal de la BIOS presionando
F10. El equipo se reiniciará y comprobará si la unidad ya aparece en el listado de hardware disponible.
Método 3: Verificar el Estado de la Unidad en Otro Equipo
Si las conexiones y la BIOS siguen sin mostrar señales de vida del disco, debemos descartar un fallo definitivo del propio componente.
- Retira el disco duro o SSD del equipo actual.
- Conéctalo a otro ordenador funcional utilizando un adaptador de SATA a USB o instálalo directamente como secundario.
- Si el segundo ordenador tampoco lo reconoce ni en el Administrador de Discos (en Windows) ni mediante comandos de terminal (en Linux/Mac con
lsblk), lamentablemente estarás ante un fallo físico irreversible de la unidad que requerirá su reemplazo.